Sobre los Orangutanes
El nombre “orangután” traduce literalmente “hombre del bosque”. Se deriva de las palabras malayas y bahasa indonesias orang (hombre) y hutan (bosque).
Los orangutanes son criaturas extremadamente inteligentes, claramente capaces de pensar y razonar. Su parecido con nosotros es increíble: los orangutanes bebés lloran cuando tienen hambre, se quejan cuando están heridos, y le sonríen a sus madres. Ellos expresan sus emociones tal como nosotros lo hacemos: alegría, miedo, rabia, sorpresa. Si observas un orangután por unos minutos, quedarás convencido de que ellos son como nosotros; y de cierta forma esto es cierto…
Los orangutanes son grandes, pero en su mayoría, bastante amables. Los machos grandes pueden ser agresivos, por lo general no buscan problemas. Son estrictamente arbóreos, o sea que viven en los árboles, lejos de sus predadores. Sólo descienden cuando es necesario. Si no fuera por el llanto de los bebés o el llamado de un macho grande, casi ni te darías cuenta de que están allí. Ellos no molestan a nadie. No quieren tener nada que ver con nosotros, están suficiente ocupados con sus propias vidas.
Según la mitología local indonesia, los orangutanes pueden hablar pero prefieren no hacerlo por miedo a que los obliguen a trabajar si son capturados. Esta es sólo una leyenda, pero si fuera cierto, quién los culparía?
Propagación
En tiempos prehistóricos los orangutanes vivían por toda el Asia, merodeando tan lejos al norte como la China. En la actualidad, la deforestación y la propagación de los humanos ha limitado la selva virgen a unas pocas áreas en Borneo y Sumatra. Sólo en estas dos islas hay selvas suficientemente grandes como para mantener una población viable de orangutanes. Pero incluso allí, la selva está desapareciendo. En los últimos 50 años, el habitat de los orangutanes ha sido reducido por el desarrollo urbano, las plantaciones y la agricultura. La proliferación de los cultivos de palma de aceite, a menos sea detenida, podría significar el fin de los orangutanes salvajes..
Aunque las cifras exactas no se conocen, una cosa es cierta: la cantidad de orangutanes salvajes está decreciendo drásticamente. En Sumatra, las últimas cifras muestran que el número de orangutanes ha disminuído de 12.000 en 1993 a tan sólo unos 6.500 en la acutualidad. En Borneo, se cree que quedan menos de 40.000 orangutanes.
A continuación podrás ver algunos datos acerca de los orangutanes. Recuerda que es difícil encontrar cifras exactas. Por favor visita nuestra página de links para ver más fuentes acerca de los orangutanes.
Altura promedio estando de pie:
Macho: 4 y ½ pies; Hembra: 3 y ½ pies.
Sus brazos son mucho más largos que sus piernas.
La brazada de un macho grande puede ser de hasta 8 pies.
Peso promedio:
Macho adulto: 200, o incluso por encima de 250 libras;
Hembra adulta: de 100 a 150 libras.
Promedio de vida:
Aproximadamente 35 a 40 años en la selva, o hasta los 50 en cautiverio, dependiendo de su dieta y rutina de ejercicio.
Número de hijos:
Uno a la vez, cada 6 o 7 años; posiblemente hasta 4 ó 5 en total.
Los bebés siempre están con sus madres.
Los bebés son amamantados hasta la edad de 6 ó 7 años. Su período de dependencia es el más largo de todos los animales del planeta.
Los machos jóvenes empiezan a separse de sus madres después de la pubertad. Las hembras permanecen con sus madres por más tiempo, por lo general aprendiendo sobre la crianza de los bebés.
Estructura social:
Los machos adultos viven solos, mientras las hembras viven con sus hijos.
Aunque entran a la pubertad aproximadamente a los 8 años de edad, las hembras no están fisiológicamente preparadas para tener bebés hasta la juventud.
Su dieta consiste de cortezas, hojas, flores, varias clases de insectos, y sobre todo, varios cientos de tipos frutas. Los orangutanes pueden comer frutas que nosotros consideramos biches, lo cual les da una ventaja sobre otros comensales.
Los bebés necesitan aprender a reconocer cientos de especies de plantas y árboles; cuáles son comestibles y cómo comerlas, y cuáles se deben evitar. Algunas de sus favoritas son difíciles de comer porque están cubiertas de espinas y cáscaras puntudas. Los orangutanes jóvenes necesitan aprender a extraer la fruta.
Se dice que los orangutanes tienen 4 manos, porque tienen tanta habilidad con las manos como con los pies.
Están físicamente diseñados para vivir en los árboles. Para ellos, caminar en el suelo puede ser un proceso más bien lento y extraño. Puede que nos parezca cómico, pero imagínate cómo nos veríamos nosotros en los árboles. Cuando están en el suelo, los orangutanes están en gran desventaja, por ello es raro no verlos en la copa de los árboles. Sus predadores, incluyendo los humanos, están en el suelo. Esencialmente, allá arriba los orangutanes tienen todo lo que necesitan para vivir. Para qué descender?
Los machos sexualmente maduros tienen una bolsa debajo de la garganta, que les sirve para hacer un sonido característico conocido como “llamado largo”. Parecido al rugido del león, este gruñido retumba en el bosque y es usado por los machos para avisar a las hembras sobre su presencia o para alejar a otros machos. Los machos maduros también tienen unos abultamientos en las mejillas que se cree que ayudan a que el llamado largo resuene a través de los topes de los árboles.
Los orangutanes hacen sus viviendas en la parte alta de los árboles, y cada noche construyen nuevos nidos con hojas y ramas.
Los machos son solitarios hasta que encuentran hembras listas para aparearse. El macho y la hembra viven juntos por varios días, para asegurarse de que el apareamiento sea efectivo. Después, los machos desaparecen y retornan a su estado solitario.
Debido a su gran tamaño, los machos a veces son demasiado pesados para viajar por las ramas más altas, las cuales son más delgadas. Ellos se desplazan por el suelo con mayor frecuencia que las hembras.
La comida es, por lo general, más escasa en la temporada seca. Por esta razón, los orangutanes son criaturas semi solitarias. Sin embargo, cuando la comida es abundante, ellos aprovechan para socializar y reunirse en pequeños grupos. Cuando la comida es escasa, viajan solos.
Se sabe que los orangutanes fabrican y usan herramientas. Cuando es difícil conseguir agua, mastican hojas y las convierten en esponjas para absorber el agua de las cavidades de los árboles; introducen ramas en los nidos de termitas, y usan ramas largas para medir la profundidad del agua antes de cruzar las corrientes. Cuando llueve muy fuerte, los orangutanes construyen sombrillas con hojas grandes.







